El alojamiento está muy cuidado y limpio. Tiene todo lo que puedes necesitar y los anfitriones tuvieron el detalle de dejarnos agua y lo necesario para el café del desayuno. La ubicación es estupenda, apenas a dos minutos del teatro romano y a un paseo de todo lo demás, y el aparcamiento en la misma calle es crucial. Nos llevamos un gran recuerdo
Todo fue perfecto.